Nota editorial de Miguel Ángel Sofia, candidato a Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires
Cuando sea Diputado Nacional por la provincia de Buenos Aires una de las medidas en la que me voy a enfocar tiene que ver con uno de los principales problemas que nos preocupa a cada uno de los argentinos, la inseguridad.
Y para eso estoy estudiando distintos ejemplos que tomaré a partir de la experiencia, formación y capacitación de otros países, donde esas naciones pueden cooperar. Pero hay algo que vamos a hacer y es fortalecer las instituciones policiales y promover la seguridad ciudadana.
En esa cooperación internacional de la que les hablaba debemos intercambiar información y experiencias con otras autoridades, donde capacitemos a la policía, fortalezcamos las capacidades técnicas y logísticas, suscribiendo acuerdos con otros países, participando en instancias de cooperación internacional.
En el plano local además de capacitar y profesionalizar a los policías hay que controlar su desempeño depurando a los malos.
De manera paralela hay que promover la seguridad ciudadana educando a la población, fortaleciendo las comunidades, usando tecnología e implementando políticas de inclusión social con una justicia cercana y eficiente.
La infraestructura carcelaria tiene que ver con la inseguridad porque muchas veces desde adentro de una cárcel se organizan hechos vinculados, por ejemplo, al crimen organizado. Tenemos que prevenir su avance, mejorar la capacidad de persecución y fomentar medidas de seguridad personal, hay que cambiar de rutina para poder evitar que prolifere la delincuencia de modo que sin reparo saquemos a las calles, a los barrios a las Fuerza Armadas, a título de prevencion, donde se note su presencia, armando diferentes estrategias a diario, es necesario tener presencia notable, para ello la policía debe tener buena remuneración salarial y digna, que no tenga otra obligación más que preocuparse y ocuparse de las tareas especificas de su trabajo, así mismo deberían manejar la primera parte de la instrucción la cual debe estar presente, la institucion judicial y permitir al personal policial actuar en consecuencia, el mismo debe contar con un equipo de alta calidad y experiencia, que cuente con agente encubierto que no conozca otros agentes, manejar los recursos de interrogación contando como colaboradores los llamados arrepentidos, todo grupo de tarea debe ser bien supervisado y de esa manera el despliegue y el conocimiento tendrá una respuesta inmediata a cada situación delictiva.
Hay que depurar las fuerzas que estén ligados de lleno con la delincuencia. Tenemos que saber desde adentro hacía afuera donde se tapa la corrupción, ahi esta el verdadero crimen organizado, esto sería un bosquejo de una primera parte, como para empezar a frenar la inseguridad que se a tornado hoy como la mayor preocupación de cada uno de los ciudadanos de nuestro querido país, se puede parar si alguien se ocupa de lleno. Yo estoy dispuesto a hacerlo, empezando por marcar la diferencia entre una cárcel y una prisión, en la primera bien se sabe que alberga a presos que están en proceso de espera de juicio o aquellos que han sido condenado por período de tiempo muy corto, generalmente menos años, y en las prisiones los reclusos cumplen condenas por un período de tiempo más largo, las denominadas instituciones bajo las jurisdicciones estatales o federales, pero en definitiva deberían ser un centro de rehabilitación donde se preparen para reinvención o reinventarse en la sociedad, no se trata de construir cárceles sino verdaderos centros de rehabilitación que sean industrias donde el detenido de corto o largo plazo deba tener la comprensión que la cárcel o prisión no es un coliseo romano donde sobrevive el más fuerte, donde no pagan una condena ni existe la reinversión en la sociedad, sino lo usan como centro donde se fomenta más la delincuencia, donde no crece su curriculum o fortalecen la denominada copia fiscal como lo llaman en la jerga, porque hay corrupción dentro de los institutos penales, manejados como un gran negocio penitenciario, donde se negocian credenciales o el famoso carnet como así mismo el llamado peculio que reciben.
Todo ésto debe ser modificado con el armado de una gran industria donde los detenidos deban pagar su condena con trabajo al servicio del Estado sin excepcion, por ejemplo fabricando pupitres para colegios, todo tipo de insumos para escuelas, para hospitales, industrias, sanitarios, todo lo que el país necesite como recurso para generar crecimiento, porque la verdadera reincersion social. Esta es la base del trabajo que dignifica, como cada ser ciudadano lo hace a diario, porque es como se paga una condena, trabajando, sin sueldo ni aguinaldo y el dinero que se ahorraría el Estado servirá para pagar su comida, vestimenta, su uniforme de trabajo, donde nadie debería pelear por una zapatilla más cara, quitándose la vida unos con otros, porque la psicología bien clara dice que el que trabaja puede tener un sentido de utilidad y productividad.
El trabajo es el soporte fundamental para la supervivencia de sus vida y no la delincuencia .